Diplomacia y la “defensa del Estado”

La diplomacia, cuyo proceso evolutivo se ha hecho patente en la eficacia que ha demostrado su ejercicio en cada época, a menudo ha sido definida como la técnica y el arte de establecer “relaciones fecundas y pacíficas” entre los estados.

La diplomacia también está “enfocada” al esencial servicio de los intereses de la nación, que incluyen preminentemente su fiel defensa y debida promoción, pero igualmente es necesaria para la consecución de sus legítimas aspiraciones.

A propósito de textos diplomáticos

Hoy más que nunca antes, la diplomacia como instrumento de ejecución por excelencia de la política exterior (del Estado), demanda un manejo “inteligente, cuidadoso y oportuno”.

En tal contexto, no sería ocioso recordar que existe “un estilo diplomático” de redacción, que debe observarse en textos de esta naturaleza, tanto en el fondo como en la forma, y que tiene aplicación en cualquier idioma. En tal propósito, resulta esencial que los ejecutores de la diplomacia estén suficientemente familiarizados con el vocabulario técnico..